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viernes, 15 de junio de 2012

Adiós, primavera


Qué poco queda ya. La primavera se va apagando, se rinde. Pero pronto llegará el verano. Dos mundos diferentes pero que guardan la ilusión de las tardes largas y paraísos nuevos. Llega el verano, una época para abrir ventanas al amanecer para no caer y no descubrir en qué hemos fallado el resto del año. Al mundo y a la vida meses de calor y de rencuentros. Nada podrá parar este tren desenfrenado donde julio y agosto se convierten en eternos días. Se acabaron los guiones y los papeles. Ahora la libertad deseada por encima de todo. Ni angustia, ni temor. Sólo libertad. Amplia.


domingo, 17 de julio de 2011

Cuerpos


Y estaba ahí, observando cómo la luna bañaba de plata las inmensas olivas que poblaban las serranías más próximas. El calor de las noches de julio le recorría su rostro sin piedad, como después lo harían mis manos sobre ella. Era sólo un poco más que el día anterior, pero suficiente para sentirla durante el tiempo que marcara el reloj, sin dejarla escapar. Ella y yo, en un laberinto clandestino, que sólo descubrió la aurora cuando se encaramó a las paredes de la oscura habitación y dejó nuestros cuerpos llenos de sed, desnudos, indefensos ante la inmensidad del cielo.

domingo, 1 de agosto de 2010

Noche de Verano


A las dos y media de la mañana se dejó caer sobre las sábanas que esperaban su momento. Se recostó del lado contrario al del corazón y cruzó a la altura de las muñecas los brazos haciendo una equis. La luna entraba por la ventana en la calurosa noche de julio. Reflejaba en la pared azul, que parecía darle vida como si fuera el mar. La mano izquierda yacía boca abajo en la almohada mientras que la derecha, aparecía con tres dedos algo encogidos, el pulgar abierto y el dedo índice algo más extendido como si estuviera señalando al cielo. Y así se durmió.

lunes, 26 de julio de 2010

Apolo Ígneo


El calor se derrama sobre el campo yerto. Sólo las chicharras a los lejos ponen notas de música a una escena que se ahoga entre los silencios de la tierra dormida. Ni el viento parece postrarse sobre la árida tierra vencida que soporta grandes ruedas de fuego. Las nubes se dispersan y desaparecen en la inmensidad del cielo. A lo lejos, los cerros se convierten en abrasadoras ascuas y los árboles se ahogan entre llamaradas que queman las paredes del cielo. Arde el mar.

martes, 29 de junio de 2010

Noche de verano


Las noches de verano ganan con el paso de los años. Cada manto de estrellas es diferente porque cada pequeña espuela de plata reluce con un brillo que no volverá a repetirse. Siguen multiplicándose y dividiéndose, pero siguen dándole a la oscuridad el tono azulado que la hace parecer un lienzo del mismo Van Gogh. El tenebroso azabache da paso a un azul casi añil y la luna aparece resplandeciente iluminando eternos campos de olivos que descansas tras una tarde febril, casi infernal, que se fue y dejó paso a una suave brisa nocturna por la que divagarán pequeñas historias bajo las sábanas.

sábado, 26 de junio de 2010

Verano


Los días se mecen entre abanicos a media tarde y paseos al anochecer. Largos caminos de madrugadas en luna llena que dejan paso a una alborada donde aurora extiende sus rosados dedos dando comienzo a un nuevo día, bajo el astro rey, que recorrerá angostas calles y desiertas plazas. El reloj del campanario da las cuatro. Las callejuelas duermen bajo un intenso calor de verano. Las chicharras cantan y la vetusta fuente del parque deja escapar el agua sobre la que sobrevuelan susurros de abejas.

miércoles, 1 de julio de 2009

Un verano más



Ya no hay marcha atrás. Todo sigue su rumbo incandescente mientras el tiempo devora los días que pasan y las noches que quedan en el recuerdo. Ríos de fuego que arrastran las soledades entre alquitrán ardiendo dejando desiertos que recobrarán vida cuando caiga la tarde. Incesantes rayos que hinchan la madera y paredes blancas de cortijos viejos. Momentos pasados que vuelven enredados entre ígneas colinas que expiran al llegar el sol abrasador. Julio llegó durmiendo los olivos entre campos áridos que esconden tras de sí… ¿más éxitos que fracasos?. ¿Época previsible o casual? Habrá que dejar que pase el tiempo…