miércoles, 4 de noviembre de 2009

Seguir


Abres los ojos. Y te encuentras con que frente a ti los rayos del sol hacen que vuelvas a la realidad y observas cómo el frío va llegando en un mes donde la tristeza lo inunda todo. Vuelves a taparte para que no erizarte pero te das cuenta de que ahora tienes obligaciones y que deberás responder a ellas. Recuerdas cómo hace días te marchaste y encontraste tranquilidad al lado de un rincón que siempre llevarás dentro. Y poco después descubres que se ha producido en ti un pequeño cambio: ahora viajas por la memoria pero lo haces con una facilidad que consigue hacer que cuando vuelves al presente te sientes más arropado por aquello que te rodea. Quizás sea un día en el que, sin duda, haya que continuar.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Templanza


Cerrar los ojos e imaginar que estás donde deseas. Sentir que pronto vas a encontrarte con ese paraíso donde vas a poder evadirte y de todo y dedicar las tardes a la nada y a la recuperación para volver con más fuerza cuando te encuentres con la realidad. Tardes de un noviembre que se presenta incierto sin saber qué pasará, aunque sí sabemos la base sobre la que nos encontramos porque ya hemos vivido un antes que ha calmado nuestra inexperiencia. Y antes de haber recobrado las energías para poder repartir seguridad allá por donde vamos, nos damos cuenta de que llega otra vez el momento de continuar y de ponernos en marcha para coger otra vez el tren de la monotonía que nos llevará a esas mañanas donde el sol nos despierta entrando por la ventana y despertándonos en un nuevo día.