Allí había una mirada para mí. Y fue entonces cuando decidí
que todo podía cambiar. Todavía estaba a tiempo de seguir porque sabía que
alguien confiaba en mis posibilidades y mi esfuerzo no caería en olvido. Había
una mirada para mí y podría ser consciente de que me seguiría allá donde yo
decidiera continuar mi camino. Sería algo así como un reflejo de mi paso por su
vida, como un pequeño instante en el que yo quedaría grabado en su retina y por
tanto podría experimentar miles de fantasías y hasta soñar con deseos que no se
cumplirían por falta de tiempo. Pero estaba allí, reflejándose en mis ojos. Y todo,
a partir de ahora, merecería la pena. Sobre mi cabeza volaban los ingenios de
un futuro mejor mientras seguía buscando poner fin a las campanas que sonaba n
anunciando tristes días. Atrás quedaban las huellas un pasado alejándose tras
mis pasos. Desde este instante, mi estrella polar sería su mirada. jueves, 24 de noviembre de 2011
Estrella Polar
Allí había una mirada para mí. Y fue entonces cuando decidí
que todo podía cambiar. Todavía estaba a tiempo de seguir porque sabía que
alguien confiaba en mis posibilidades y mi esfuerzo no caería en olvido. Había
una mirada para mí y podría ser consciente de que me seguiría allá donde yo
decidiera continuar mi camino. Sería algo así como un reflejo de mi paso por su
vida, como un pequeño instante en el que yo quedaría grabado en su retina y por
tanto podría experimentar miles de fantasías y hasta soñar con deseos que no se
cumplirían por falta de tiempo. Pero estaba allí, reflejándose en mis ojos. Y todo,
a partir de ahora, merecería la pena. Sobre mi cabeza volaban los ingenios de
un futuro mejor mientras seguía buscando poner fin a las campanas que sonaba n
anunciando tristes días. Atrás quedaban las huellas un pasado alejándose tras
mis pasos. Desde este instante, mi estrella polar sería su mirada.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario