Llueve. A través de la ventana observo cómo caen las gotas destilando la ciudad. El cielo se ha abierto y deja caer tímidas gotas que, copiosamente, han ido cubriendo todo lo que encuentran a su paso. Desde aquí puedo ver cómo sonríes y como nos miramos, quedándonos mudos y contemplando como la lluvia moja tu cara. Al fondo, el paisaje se enmudece y tú llegas sorteando los charcos. Eres la auténtica protagonista de esta historia que me gustaría no tuviera final.
lunes, 30 de noviembre de 2009
domingo, 29 de noviembre de 2009
Deseos
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