Cuando la centenaria ermita cierre sus puertas, todo habrá pasado. Dentro aguardarán cánticos de las monjas que antaño pasaban por allí para postrarse ante el Señor que cuida al pueblo. A lo lejos sólo quedarán las palmas abatidas que adornaron las calles y la comarca quedará adormecida durante meses, ahogada entre tardes nocturnas que traerán el frío y el devenir de las horas reposando levemente sobre hojas marchitas que se perderán en el tiempo. Pero a lo lejos, la ermita resurgirá imponente sobre la ciudad...
viernes, 17 de septiembre de 2010
La ermita del tiempo (I)
Cuando la centenaria ermita cierre sus puertas, todo habrá pasado. Dentro aguardarán cánticos de las monjas que antaño pasaban por allí para postrarse ante el Señor que cuida al pueblo. A lo lejos sólo quedarán las palmas abatidas que adornaron las calles y la comarca quedará adormecida durante meses, ahogada entre tardes nocturnas que traerán el frío y el devenir de las horas reposando levemente sobre hojas marchitas que se perderán en el tiempo. Pero a lo lejos, la ermita resurgirá imponente sobre la ciudad...
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